Bruce Springsteen - Working on a dream
El "boss" es uno de los pocos músicos "no heavys" a los que he dedicado una entrada en este blog. En breve dedicaré otra con motivo del concierto que dará en Benidorn, así que nada mejor que preparar este con su último trabajo. Disco que, si bien en su primera escucha no terminó de convencerme, poco a poco me ha ido cautivando y maravillando.
Creo que hay dos variantes del músico de Jersey. La primera sería la que ejemplificaría "Born in the U.S.A", la guitarra electrica y el rock más tradicional; la segunda sería la que emplearía una guitarra normal y una armónica, la del cantante melancólico y sentido más tranquilo y melódico y estaría perfectamente definida por "The river". Particularmente me gusta más el primero, pero este disco se encuadra dentro del segundo. No es un género que me guste tanto, pero cuando un músico es bueno... es bueno.
Álbum lento en el que sólo podemos considerar como "rápida" "Good eye", que me parece también la más floja y extraña canción del disco. El resto son una docena de temas más o menos maravillosos pero magicamente "cercanos". Porque siempre he pensado que este tipo de temas parecen sacados de un artista del metro o la calle, de un joven que viaja en autobus y toca su guitarra conforme ve el paisaje. Y ahora Springsteen le añade una tristeza que quizás le de su propia edad.
El compacto comienza con el que es, a mi juicio, el mejor corte de todos: "Outlaw Pete". Una sencilla maravilla, épica y grandiosa al mismo tiempo que íntima y minimalista. Extraño pero cierto. El par de cortes que cierran el disco "The last carnival" y "The wrestler" tienen un aire decadente y nostálgico parecido al de esta canción, pero no me parecen tan redondas.
"This life" y "My lucky day" tienen más ritmo. Están lejos de ser rock puro y duro, pero recuerdan irremediablemente a un clásico como "Hungry Heart" o esas canciones "lentas y rápidas" que tanto se han prodigado en la carrera de este icono de la música.
El resto de cortes son más nostálgicos, aunque hay en ellos cierto "orgullo" u "optimismo" que hasta podemos entender en clave política si tenemos en cuenta lo partícipe que fue Springsteen en la campaña de Obama. "Working on a dream" me parece uno de los temas más flojos del disco, pero ejemplifica esa ilusión surgida de la tristeza que parece querer expresar el músico. "Queen of the supermarket" es un tema mucho más fuerte en todos los sentidos artísticos posibles. "What love can do" o "Tomorrow never knows" mantienen esa estética, añadiendo una carga más optimista y un ritmo un pelín más ligero.
El resto de temas que componen el compacto me parecen más átonos. "Life itself", "Kingdom of days" y "Surprise, surprise" no me parecen malos temas, pero si me parecen algo cohibidos o restringidos por la temática del disco. Creo que podrían haber dado algo más de sí.
En fin. Un disco tranquilo pero increiblemente bello. Bruce Springsteen y la "E street band" se encuentran en plena forma.
El "boss" es uno de los pocos músicos "no heavys" a los que he dedicado una entrada en este blog. En breve dedicaré otra con motivo del concierto que dará en Benidorn, así que nada mejor que preparar este con su último trabajo. Disco que, si bien en su primera escucha no terminó de convencerme, poco a poco me ha ido cautivando y maravillando.
Creo que hay dos variantes del músico de Jersey. La primera sería la que ejemplificaría "Born in the U.S.A", la guitarra electrica y el rock más tradicional; la segunda sería la que emplearía una guitarra normal y una armónica, la del cantante melancólico y sentido más tranquilo y melódico y estaría perfectamente definida por "The river". Particularmente me gusta más el primero, pero este disco se encuadra dentro del segundo. No es un género que me guste tanto, pero cuando un músico es bueno... es bueno.
Álbum lento en el que sólo podemos considerar como "rápida" "Good eye", que me parece también la más floja y extraña canción del disco. El resto son una docena de temas más o menos maravillosos pero magicamente "cercanos". Porque siempre he pensado que este tipo de temas parecen sacados de un artista del metro o la calle, de un joven que viaja en autobus y toca su guitarra conforme ve el paisaje. Y ahora Springsteen le añade una tristeza que quizás le de su propia edad.El compacto comienza con el que es, a mi juicio, el mejor corte de todos: "Outlaw Pete". Una sencilla maravilla, épica y grandiosa al mismo tiempo que íntima y minimalista. Extraño pero cierto. El par de cortes que cierran el disco "The last carnival" y "The wrestler" tienen un aire decadente y nostálgico parecido al de esta canción, pero no me parecen tan redondas.
"This life" y "My lucky day" tienen más ritmo. Están lejos de ser rock puro y duro, pero recuerdan irremediablemente a un clásico como "Hungry Heart" o esas canciones "lentas y rápidas" que tanto se han prodigado en la carrera de este icono de la música.
El resto de cortes son más nostálgicos, aunque hay en ellos cierto "orgullo" u "optimismo" que hasta podemos entender en clave política si tenemos en cuenta lo partícipe que fue Springsteen en la campaña de Obama. "Working on a dream" me parece uno de los temas más flojos del disco, pero ejemplifica esa ilusión surgida de la tristeza que parece querer expresar el músico. "Queen of the supermarket" es un tema mucho más fuerte en todos los sentidos artísticos posibles. "What love can do" o "Tomorrow never knows" mantienen esa estética, añadiendo una carga más optimista y un ritmo un pelín más ligero.
El resto de temas que componen el compacto me parecen más átonos. "Life itself", "Kingdom of days" y "Surprise, surprise" no me parecen malos temas, pero si me parecen algo cohibidos o restringidos por la temática del disco. Creo que podrían haber dado algo más de sí.
En fin. Un disco tranquilo pero increiblemente bello. Bruce Springsteen y la "E street band" se encuentran en plena forma.




